La ley y el hambre
EditorialJuan Carlos García Cebolla*Por largo tiempo hemos mirado en una sola dirección, pensando que la solución al problema del hambre depende de las acciones de los gobiernos, del poder ejecutivo. Pero la experiencia nos dice que eso no basta.Lo sabemos porque hemos visto como ha crecido el hambre en el mundo hasta afectar a 1020 millones de personas. América Latina y el Caribe era la única región del mundo que presentaba una tendencia a la reducción del número total de personas que padecen subnutrición. Sin embargo, desde 2007m se ha roto ese avance y se ha retrocedido al punto en que estábamos en 1990. Así, terminaremos 2009 con 53 millones de personas pasando hambre.Una primera visión necesaria para afrontar con decisión el problema, es que el hambre no es un problema de unos pocos: es un problema de todos nosotros. El hambre le roba a los niños desnutridos su futuro; le roba a la sociedad sus oportunidades de ser más justa y de consolidar un proceso de desarrollo sostenible y profundo. Nos roba a todos.Los países que han erradicado el hambre lo han conseguido porque hicieron que ello fuera una prioridad nacional. Sus políticas se mantuvieron a lo largo de los años, en el marco de una institucionalidad adecuada, la cual exige instituciones regidas por un marco legislativo y normativo estable, que cuentan con un presupuesto adecuado para llevar a cabo una serie de acciones contempladas en una estrategia de política y de planes de acción con objetivos claros, además de indicadores y mecanismos de seguimiento del proceso. Así, las políticas que proponen y ejecutan los gobiernos requieren de un amplio consenso y seguimiento que sólo es posible con el trabajo comprometido de los parlamentos y el apoyo de los diferentes grupos socialesCon eso presente, se ha trabajado en los últimos tiempos para crear nuevos referentes de lucha contra la desnutrición en el marco de la Iniciativa América Latina y Caribe sin Hambre. Esta Iniciativa es un esfuerzo de los países para erradicar el hambre en nuestro continente, apoyado por la Oficina Regional de la FAO y financiado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).Uno de dichos referentes incluye a los Parlamentarios y Parlamentarias de toda América Latina y el Caribe, quienes se reunieron el 3 y 4 de septiembre en la Ciudad de Panamá para constituir el Frente Parlamentario contra el Hambre. El lanzamiento se realizó en el contexto de la Conferencia Interparlamentaria sobre “Derecho a la Seguridad Alimentaria”, un evento organizado en conjunto por el Parlamento Latinoamericano (Parlatino) y la Iniciativa América Latina y Caribe sin Hambre.Tras la reunión, se emitió una declaración en la cual los parlamentarios y las parlamentarias asumieron un compromiso explícito con el combate al hambre en sus países. Así, pactaron una agenda de temas a abordar y promover conjuntamente, por lo que el Frente Parlamentario contra el Hambre será un esfuerzo para promover leyes de Seguridad Alimentaria y Nutricional, así como la concreción del Derecho a la Alimentación a través del trabajo legislativo. En el caso de los países donde ya existen leyes en este sentido, se buscará profundizarlas y garantizar la asignación de recursos suficientes para los programas de combate al hambre, así como fortalecer el seguimiento parlamentario de los mismos.Su alcance puede ser profundo, porque si bien son los gobiernos los ejecutores de las políticas públicas, es en los congresos nacionales donde se construye la estructura legal y financiera para garantizar el derecho a la alimentación. El Frente potenciará ese trabajo al aglutinar los esfuerzos de los parlamentarios, congresistas y diputados de asambleas legislativas nacionales, regionales e interamericanas para priorizar la erradicación del hambre en las agendas públicas y el intercambio de experiencias sobre los medios legales, institucionales y financieros para conseguirlo.Es hora de sumar las voluntades para hacer efectivo el propósito de erradicar el hambre y que la próxima generación afronte un futuro diferente, en el que sus oportunidades no hayan sido impedidas desde la infancia por la desnutrición.2025 es el horizonte en el que es posible ese logro. Para ello, es necesario que al igual que las parlamentarias y parlamentarios han adoptado un esquema de trabajo conjunto que lleve las voluntades al día a día de su trabajo, el resto de la sociedad siga el ejemplo y, desde su propio espacio de influencia, apoye la lucha contra el hambre estableciendo mecanismos concretos para avanzar.Es hora de erradicar el hambre.* Coordinador de la Iniciativa América Latina y Caribe sin Hambre

RSS feed






Recent comments
44 weeks 6 days ago
45 weeks 1 day ago
45 weeks 4 days ago
2 years 13 weeks ago